¿Qué es "conducta inadecuada", "indeseable" o "problema de comportamiento?
Se define como "inadecuada" toda pauta de acción constante en su manifiesto y antisocial para el entorno humano que muestre el perro.
Es muy importante tener en cuenta esta visión de inadecuada desde la óptica humana, pues algunas conductas que son problemáticas y han de ser corregidas no suponen patología alguna para el perro y son perfectamente naturales dentro de sus esquemas (agresión dominante, micción por marcaje...), o son producto de aprendizajes incorrectos (lugar inadecuado para hacer sus necesidades). Estos casos no por ser conductas normales dejan de ser conflictivos y deben ser corregidos.
Existen varias técnicas con las que podemos mitigar o eliminar conductas indeseadas que puede presentar el perro.
TÉCNICAS DE MODIFICACIÓN DEL COMPORTAMIENTO
1. Contracondicionamiento o condicionamiento inverso: enseñamos al perro a realizar una acción incompatible con la acción antisocial. Se usa normalmente como parte del trabajo para eliminar el problema. Si esto no es posible buscaremos que el perro lo manifieste de forma no antisocial canalizándolo en una acción sustitutiva de la acción problemática. Ej.: ladrar por ansiedad por separación, si no lo solucionamos podemos enseñar al perro a morder un objeto determinado, lo que hace que ya no ladre.
- Dinámico: la acción sustitutiva implica movimiento en el perro. Se utiliza para contracondicionar conductas que requieren salida o gasto de actividad en el perro.
- Estático: la acción sustitutiva implica inmovilidad en el perro (en cualquier posición). Se utiliza para contracondicionar conductas que requieren extinción de actividad y/o inducción de tranquilidad en el perro.
2. Desensibilización: se usa sobre todo para corregir miedos y ansiedades. Implica exponer repetidamente al perro a un estímulo muy débil, causante de la conducta inadecuada, sin llegar nunca a provocar la respuesta emocional. Gradualmente se cambia o aumenta el estímulo hasta convertirlo en el estímulo original. Debe ser muy progresivo para no provocar nunca miedo o ansiedad. Mejor demasiado despacio que un poco deprisa.
3. Inundación de estímulos: supone exponer al perro al estímulo causante de la conducta inadecuada (fobias), produciendo dicha respuesta y no eliminar el estímulo hasta que el perro cesa de responder con miedo. El peligro de la inundación de estímulos es que si retiramos al perro o el estímulo cesa antes de que cese el miedo, el perro puede sufrir un proceso de sensibilización que agrave su miedo.
4. Inundación controlada: su uso, como la desensibilización, es básicamente para corregir miedos y ansiedades. Se expone al perro al estímulo causante de la conducta inadecuada de modo que ésta se manifieste en un grado manejable, de forma que el perro se pueda controlar, pudiéndose actuar sobre dicha respuesta de forma eficaz (contracondicionándola, aplicando distracciones,etc.). Es la técnica más eficaz para habituar a un perro a un estímulo causante de miedo por la posibilidad de simultanear otras técnicas de modificación de conducta.
Siempre que extingamos un comportamiento mediante estas técnicas se deben aplicar regularmente para evitar la recuperación espontánea de la conducta, que implica la reaparición de la conducta inadecuada cuando después de mucho tiempo reaparece el estímulo original.

