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lunes, 8 de abril de 2013

10 claves para pasear con tu perro

1. EL PASEO EMPIEZA EN CASA. Ponle el collar y la correa cuando esté calmado, no debe perseguirte por la casa mientras te preparas porque así aumenta su ansiedad y párate unos segundos en cada puerta que tengas hasta llegar a la calle para que el perro salga más tranquilo.

2. ENSEÑA A TU PERRO A IR SIN TENSIÓN EN LA CORREA Y A NO TIRAR DE ELLA. El perro debe ir a tu lado o detrás tuyo y aprender a ir relajado de la correa para poder relacionarse correctamente con otros perros y otras personas. => Lee cómo enseñarle AQUÍ

3. TÚ DECIDES A DÓNDE IR, POR DÓNDE Y QUÉ HACER EN CADA MOMENTO. Tú controlas el paseo y guías a tu perro dándole seguridad, él no decide decides tú.

4. ENSEÑA A TU PERRO A PASAR ENTRE OTROS PERROS SIN PRESTARLES ATENCIÓN. Tu perro tiene que ir pendiente de ti y no tiene por qué saludar a todos los perros con los que os cruzáis. Tú decides con qué perros os podéis relacionar, así le estarás dando confianza.

5. ALTERNA EL PASEO CON RATOS DE JUEGO CON OTROS PERROS Y CONTIGO. Que el perro entienda que salir a la calle y pasear es divertido, conoce otros perros y contigo se lo pasa fenomenal. El paseo debe ser algo relajante, con poca excitación y salpicado de momentos de ocio.

6. TEN MOMENTOS DE CALMA E INTIMIDAD CON TU PERRO. Párate en algún lugar tranquilo y aprovecha para acariciarle y reforzar vuestro vínculo.

7. LA DURACIÓN DEL PASEO TIENE QUE SER SUFICIENTE PARA SATISFACER LA NECESIDAD DE EJERCICIO DEL PERRO. El ejercicio es fundamental para que un perro esté equilibrado, este ejercicio debe estar basado en los 3-4 paseos diarios.

8. DURANTE EL PASEO EJERCITA LAS ÓRDENES YA APRENDIDAS POR EL PERRO Y ENSÉÑALE OTRAS NUEVAS. Todos los días hay que trabajar con el perro para tener un can educado y obediente. Además, de esta forma, ejercitarás la mente de tu perro.

9. DEJA QUE TU PERRO HAGA COSAS DE PERROS. No le prives de oler, husmear, explorar...Es decir, que el perro haga cosas naturales de perros.

10. MANTÉN LA CALMA Y DA SEGURIDAD A TU PERRO INDEPENDIENTEMENTE DE LO QUE PASE DURANTE EL PASEO. Siempre hay que mantener la calma para que tu perro note que tú controlas la situación; si no, tu perro intentará controlarla.

lunes, 25 de marzo de 2013

La conducta de rescate de los cachorros en las madres caninas

Los comportamientos innatos (genéticos), motivados internamente, son denominados pautas motoras. Cada una de ellas tiene una activación, un índice de expresión y un momento de desactivación, después del cual nunca más vuelve a aparecer.

Un buen ejemplo de la activación, el índice de expresión y la desactivación de una pauta motora concreta es la conducta de rescate de los cachorros en las madres caninas: la madre escucha a uno de sus cachorros dando una llamada angustiosa, sale del nido y se acerca al lugar de donde proviene la llamada, recoge al cachorro y lo lleva de nuevo al cubil donde lo deja con el resto de la camada.

La pauta motora de rescate del cachorro en la madre se activa cuando ha nacido el último de ellos y se desactiva 13 días después, momento en el que por mucho que el cachorro emita la llamada su madre no acudirá a recogerlo.





Cada llamada de rescate del cachorro es idéntica en tono, amplitud (volumen) y duración. Es una llamada específica de la especie, al igual que el canto de las aves. Sólo emiten estas llamadas los cachorros y en una situación muy concreta: cuando están perdidos. El cachorro emite esta llamada sin interrupción hasta que es rescatado. 


La activación de esta conducta innata se produce en el mismo momento de nacer y la desactivación ocurre aproximadamente 4 semanas después, al final del periodo de lactancia.







La activación y desactivación de la conducta de rescate en la madre es muy ilustrativa de la cautela que hay que tener a la hora de interpretar la conducta del perro y otorgarles caracteres humanos. 

lunes, 18 de marzo de 2013

La depresión reactiva

Es una afección básicamente emocional que consiste en reaccionar ante un entorno que el perro no sabe gestionar, entrando en un estado apático, indiferente al entorno y sin interactuar con él.

El perro suele permanecer postrado y pierde interés por comer y beber. También es frecuente que al realizar cualquier conducta muestre niveles de ansiedad superiores a lo normal.

La depresión reactiva puede aparecer:
  • Tras situaciones de pérdida (abandono, muerte de otro perro de la casa, desaparición de un miembro de la familia...).

  • Como consecuencia de un shock (atropellos, fuertes caídas...).

  • O como reacción a situaciones inmanejables (adiestramiento violento o incoherencia en el adiestramiento -castigar una conducta antes premiada-).

Normalmente el perro se recupera solo en menos de dos semanas (de 8 a 10 días); si no sucede así es necesario tratar la depresión, que podría agravarse hasta llegar a la muerte del perro.

El tratamiento recomendado combina el uso de antidepresivos con trabajos de adiestramiento conocidos y positivos para el perro. Si no conoce ninguno se puede enseñar acciones básicas, particularmente el JUNTO (contracondiciona el estado de postración del perro) que premiaremos mucho.

Trataremos de que el perro consiga experiencias exitosas y esto le haga buscar una interacción cada vez mayor con su entorno.

lunes, 11 de marzo de 2013

Cómo hacer para que el perro no coma cosas del suelo

Sé que es un tema que preocupa a mucha gente y que es bastante común, además me han propuesto que escriba del tema, así que me he puesto a ello. 

En este artículo quiero dar unas pautas para poder trabajar con el perro y solucionar este problema. Me voy a referir al problema de que el perro coma comida del suelo pero lo que voy a exponer también es válido para trabajar si come cualquier otra cosa.

Para modificar el mal comportamiento de un perro en una situación determinada hay que exponer al perro a esa situación, por supuesto controlada por nosotros, y enseñarle la opción correcta. 

¿Cómo trabajar?

A) Coger un trozo de comida que le guste al perro (pan, salchicha...) y salir a la calle a un lugar tranquilo para poder trabajar y recrear la situación en la que se porta mal:

1. Poner el trozo de comida en el suelo y con el perro atado pasear a cierta distancia asegurándonos de que el perro sabe que hay comida en el suelo.

2. Cada vez que se pase cerca de la comida y no la mire felicitar al perro repetidamente con MUY BIEN, MUY BIEN, MUY BIEN... haciendo que su atención se centre en nosotros y parar el paseo para jugar unos segundos con él.

3. Si al pasar cerca mira la comida, pequeña corrección con la correa diciéndole NO sacando esa presión que metemos al perro hacia nosotros invitándole con un gesto a acercarse, felicitándole con un MUY BIEN si nos mira.

4. Jugar con la distancia al trozo de comida hasta que podamos pasar por encima de ella sin que el perro le preste atención porque va pendiente de nosotros. Si lo hace que sea una fiesta total: juego, juego y juego.

Una vez que hayamos conseguido que el perro no preste atención a la comida después de trabajar durante varias sesiones, es el momento de repetir todo el proceso, esta vez con el perro suelto pero con una correa larga puesta para poder tener control del perro en un momento dado.

B) Es recomendable trabajar el autocontrol del perro:

1. Tumbar al perro y ponerle el trozo de comida delante haciendo que se quede quieto en el sitio durante cada vez más tiempo sin poder tocar la comida.

2. Cuando veamos que no presta atención al trozo de comida y nos mira, cogemos y se la damos. Así aprenderá también a que la comida del suelo no se toca a no ser que seamos nosotros quienes se la demos.

C) Consolidar la obediencia básica (quieto, sentado, tumbado...). A través de la obediencia tendrás un mayor control del perro.

Además de todo lo que he expuesto, aprovecha todas las situaciones en las que el perro falle en el día a día, corta su mala acción y trabaja en ese mismo momento. No te vayas del lugar hasta que consigas pasar con el perro y haya ignorado la comida.

Cuando veas que va habiendo progresos e ignore de vez en cuando algún trozo de comida, felicítale efusivamente y juega con él.

Ten claro que cualquier cosa que quieras conseguir del perro es a través de invertir tiempo, trabajo y paciencia. Es mejor ir demasiado despacio que un poco rápido: antes de avanzar consolida el paso anterior.



lunes, 4 de marzo de 2013

¿Qué es la impronta?

La impronta o imprinting aparece entre la quinta y la octava semana de vida del perro, es el espacio de tiempo que transcurre entre el inicio de la madurez sensorial y la madurez de las estructuras nerviosas que controlan la respuesta de miedo frente a situaciones nuevas.

En este periodo los perros reciben la impronta de los estímulos del medio que estarán presentes a lo largo de su vida y les servirá para juzgar las situaciones y tomar decisiones en el futuro. En la impronta influyen los seres de su misma especie, los alimentos y todo aquello que posteriormente tendrá un importante papel en la vida del perro. 

Si los cachorros no "pasan" por la impronta con la exposición a los humanos antes de que alcancen la octava semana de vida, nunca los considerarán como compañeros de manada. 

Es posible que seamos capaces de conseguir que se adapten, del mismo modo que somos capaces de domesticar a los animales salvajes, pero el lazo de unión entre hombre/perro que es tan característico de la relación dueño/perro no se establecerá.

La impronta es irreversible, no puede ser eliminada o modificada una vez que se ha establecido. Los perros que no se hayan improntado con el humano no serán capaces de acomodarse a la sociedad humana como animales de compañía.